El sábado, como no había nada que hacer, fuimos a ver las obras interminables de detrás de casa de Marta, en las que había visto que estaban terminando de hacer un parquecito muy mono e ideal para noche surreal con lata de cerveza, cuando a algunos bolaos de aquí les dio por meterse a conocer el interior de los pisos...
Super grave cuando me veo que me saludan desde el segundo piso !
Advertencia, nunca compréis esos pisos, por lo que parece los dan con el baño usado y mini habitaciones donde no cabe la mesa para estudiar y claro, luego los niños os salen tontos.